El cráneo está formado por varios huesos. Cuando el bebé nace, entre ellos hay una serie de juntas (suturas) y huecos (fontanelas) cubiertos de un tejido membranoso. Estas suturas y fontanelas permiten que el cráneo se amolde para atravesar el canal del parto y para que el cerebro crezca en los primeros años. Si el bebé nace con las suturas y fontanelas cerradas (craneo-sinostosis), debe ser intervenido.
El cierre de la fontanela suele ser un proceso paulatino. La fontanela mayor (que está en la parte superior del cráneo) empieza a disminuir de tamaño hacia los seis meses y puede quedar cerrada entre los siete y los veintidós. Seguir leyendo
