Agregado en 26 April 2009
Tags: adolescentes
Los primeros síntomas físicos de femineidad o masculinidad en uno y otro sexo marcan el final de la niñez. En ratos, extraños y molestos consigo mismos y, en consecuencia, con los demás (¿esto es hacerse grande?).
De repente, su cuerpo les resulta grande. Ellos dan un gran estirón y se ven desgarbados, con una voz en la que apenas se reconocen. A ellas también las inquieta verse diferentes, comprobar que los jeans del mes pasado han dejado quizá de quedarles como un guante.
Unos y otras empiezan a ver con ojos diferentes a sus compañeros del otro sexo, necesitan relacionarse con ellos y comprobar su capacidad de seducción. Todo este proceso se traduce a veces en cuadros depresivos leves, irritabilidad, conductas contestatarias o incluso agresivas… En cuanto sus padres les hacen el más mínimo comentario, saltan a la defensiva: “¡Déjenme en paz! ¡Ya no soy un bebé! ¿Es que siempre tienen que decirme lo que tengo que hacer?”… Seguir leyendo
Agregado en 26 April 2009
Tags: Consejos
¿En qué tareas?
Da lo mismo, siempre que sean compatibles con sus capacidades y sus necesidades de descanso, de estudio y juego.
¿Cuánto?
No es necesario pedirles demasiado. Más que la cantidad, importa la responsabilidad que esa tarea implica y la satisfacción que les reporta.
¿Con premio?
La mejor gratificación es valorar su esfuerzo; pero, si hay recompensas, deben ser para toda la familia, porque todos colaboramos.
Es buena táctica colocar un calendario en un lugar visible para todos (en la puerta de la heladera o en la pared de la cocina), donde figuren las tareas correspondientes a los miembros de la familia, con un color diferente para cada uno.
Todo el mundo tiene sus preferencias y fobias personales. Seguro que existe un modo de evitar que alguien saque la basura si es que lo detesta especialmente y, a cambio, que se encargue de comprar el pan o de vaciar el lavavajillas.
Seamos prácticos. Fijemos las responsabilidades en fundón de la actividad diaria normal: es mejor encargar a un chico que compre el pan al volver del colegio que hacerlo salir expresamente por eso una vez que ya está en casa.
Agregado en 25 April 2009
Tags: compartir, hijos
Cualquier chico de dos o tres años puede demostrar que no quiere compartir nada con otras personas, con sus compañeros, amigos, o incluso con sus hermanos. Pero eso no significa que sea un egoísta consumado. Y es que el pequeño todavía no sabe jugar con otros chicos.
Een principio, el chico no sabe distinguir entre su yo y su no yo. Para él, aprender a diferenciarlo supone un largo y complicado proceso. Y en el curso de esa fase, atraviesa una etapa de placer puro. Es decir, todo lo que le produce goce lo quiere incorporar y lo considera dentro de su yo. Y cualquier objeto que le causa displacer lo rechaza y lo asimila como su no yo. También es en este momento cuando empieza a aparecer en su vocabulario la palabra mío, pero no referida necesariamente a algo valioso. Para el niño, mío es todo aquello que le produce placer.
Además, el bebé, cuando nace, se siente pequeño, indefenso y totalmente dependiente de sus padres. Sin embargo, a medida que transcurren los meses, va siendo más autónomo, es capaz de sostener su peluche, más tarde podrá gatear, después caminar. .. Hasta que a los dos años el chiquito ya sabe quién es y cuáles son sus cosas: conoce su cochecito preferido, su cama, sus botitas… Y considera que todo eso forma parte de él. Por este motivo, los padres debemos comprender ese exacerbado apego que nuestro hijo tiene por sus queridas pertenencias.
Agregado en 25 April 2009
Tags: Hogar, seguridad
El afán que demuestran por explorar todo lo que los rodea (especialmente cuando se trata de un territorio poco conocido, como el domicilio de los abuelos) es fundamental en su desarrollo, pero también implica una fuente importante de riesgos, porque a esta edad desconocen las consecuencias de sus actos. Para prevenir accidentes, conviene enseñarles los lugares donde no deben tocar y anticiparse a los peligros que puedan surgir dentro de casa o en el exterior.
Productos tóxicos: Hay que guardar los medicamentos y artículos de limpieza en un lugar inaccesible y cerrado.
Falsos caramelos: Cuidado con los artículos de uso común que solemos dejar inconscientemente sobre la mesa (botones, encendedores, monedas, cigarrillos, pilas, ceniceros con colillas…); para ellos resultan muy atractivos. Seguir leyendo