Aunque queramos que nuestro hijo se convierta en un adulto generoso y caritativo, no debemos olvidar que existen algunas cosas que son de uso personal, y que nunca debemos obligarlo a prestarlas, porque conseguiríamos que se sintiera inseguro y desprotegido.
Sería un error forzarlo a dejar su juguete de consuelo o su peluche favorito: este objeto es demasiado íntimo para que lo tenga otro chico. Nuestro pequeño se siente tan identificado con ciertas pertenencias que le resulta muy difícil que otras manos se apropien de ellas aunque sólo sea por un ratito. Su cuna, su chupete, su mamadera… también forman parte de este tipo de objetos personales e intransferibles.
¿Tienes alguna consulta, problema o algo que decir?
Contamos con especialistas
Dispuestos a responder todas tus consultas
Haz tu consulta a continuación
Contamos con especialistas
Dispuestos a responder todas tus consultas
Haz tu consulta a continuación
