Muchas veces, a los adultos nos sorprende e, incluso, molesta observar que nuestro hijo no es capaz de prestar ni compartir, y podemos pensar que hemos fallado en algún aspecto de su educación.
El sentido de la propiedad que un chico posee no tiene nada que ver con el del adulto. Pero hay algo que se manifiesta de forma clara: según sean los padres, así se comportarán sus hijos, es decir, unos padres egoístas y poco solidarios difícilmente podrán criar un hijo generoso.
Los chicos son muy inteligentes y observadores: si un chiquito se da cuenta de que, en el fondo, a su mamá o papá no le gusta que preste sus juguetes, aunque de palabra le aconseje lo contrario, él lo captará. Por lo tanto, lo importante no es lo que el adulto dice, sino su verdadera intención interna, ya que es ésta la que transciende y de la que aprende el pequeño. Algunos consejos pueden ayudarlo a superar esta etapa de su desarrollo:
Nunca hay que obligarlo a compartir. Es fundamental que no forcemos a nuestro hijo a prestar sus juguetes, ya que el pequeño que comparte por exclusivo deseo de sus padres antes de que desarrolle una sólida noción tanto de su yo como de sus pertenencias ignorará qué objetos son los suyos y cuáles los de los demás, y por lo tanto querrá acumular cada vez más cosas, convirtiéndose en el futuro en un adulto avaricioso y egoísta.
Cuidado con las palabras. Bajo ningún concepto debemos criticar la actitud de nuestro hijo con palabras insultantes (egoísta, malo.’..). Lo único que conseguiremos con eso es que se sienta desconcertado e inseguro, ya que no entenderá nuestra reacción.
Frases que ayudan. Debemos mostrar al chiquito los beneficios de compartir. Algunas frases pueden resultar i muy útiles: “Cuando termines de jugar con el camión me gustaría que se lo prestaras a tu amiguito”, “Quiero ver cómo juega Andrés con tus construcciones, a ver cómo las hace”.
hola geniallllllllll
me gustaria saber cuales son las actitudes de los padres de familia frente al desarrollo de la inteligencia de un hijo y como lo proyecta