El niño todavía no conoce las reglas de intercambio por las que nos regimos los adultos dentro de la sociedad. Algunas veces, los mayores compartimos o regalamos de forma altruista por concientización social, pero esto, en realidad, no suele ser lo más usual. Más frecuente es que nuestra actitud esté motivada por causas como complacer a los seres queridos y provocar alegría a los hijos, hermanos, amigos…
Y existe una tercera causa muy habitual: esperar que el beneficiario de nuestra acción nos devuelva el favor. Todos los adultos sabemos que tanto dar como recibir forman parte de un mismo juego: una persona que nunca comparte ni regala ni hace favores, termina sola, fuera de la sociedad, ya que no ha acatado sus reglas. De eso somos conscientes los adultos, pero los chicos todavía no conocen la importancia de este juego ni, mucho menos, las normas por las que se rige.
Además existe otro factor primordial que no debemos olvidar, y es que los pequeños aún no son capaces de diferenciar entre prestar y regalar, ya que no poseen la noción de tiempo. Por lo tanto, no debemos extrañarnos si el niño se resiste con todas sus fuerzas a prestar su autito, por mucho que insistamos y le expliquemos que “sólo será un ratito”, ya que él considera que, si lo presta, lo perderá para siempre.
¿Tienes alguna consulta, problema o algo que decir?
Contamos con especialistas
Dispuestos a responder todas tus consultas
Haz tu consulta a continuación
Contamos con especialistas
Dispuestos a responder todas tus consultas
Haz tu consulta a continuación

20 January, 2010 a las 7:15 am
Si los niños conocen los valores, los han aprendido en casa y reforzado en la escuela ,por que no los llevan a la practica en la vida diaria ?
Cómo hacer para que los practiquen?
Cómo aprovechar las TIC en la formación de valores en los niños?
gracias por su colaboración