En algunas situaciones, los padres debemos ser muy sutiles y buscar estrategias para que el niño se vuelva poco a poco generoso.
- Para un chico es mucho más sencillo regalar cualquier objeto que posea en abundanda que dar algo único. Será fácil que obsequie a su amiguito con un bombón si él se queda con los 29 restantes.
- Si animamos a un niño a que preste algún juguete, es imprescindible que éste se devuelva siempre.
- Para salvar algunas situaciones difíciles, conviene ofrecer a los chicos la posibilidad de elegir, por ejemplo: uno parte el chocolate y el otro elige una porción.