Los chicos suelen tener la trompa de Eustaquio más corta, más ancha y más recta que los adultos. Por eso los agentes patógenos, como los virus o las bacterias, llegan fácilmente desde la boca o desde la nariz hasta el oído.
¿Qué complicaciones pueden surgir por la otitis?
Hay un síntoma bastante frecuente que puede acompañar a una otitis media: el chico oye mal, lo cual puede tener consecuencias si se prolonga durante varias semanas. Por lo tanto y al tratarse de chicos, ante la mínima sospecha de una otitis media se debe consultar al pediatra.
Otra posible complicación es la inflamación de la mastoides, un hueso situado detrás del pabellón auricular (fácil de detectar al tacto en los mayores de 18 meses). Los síntomas son los siguientes: la oreja se inclina hacia delante, dejando al descubierto una hinchazón rojiza y caliente detrás del pabellón auricular, y el chico tiene dolor y fiebre. El peligro de esta inflamación es que se propague a las meninges y provoque una meningitis. Para evitarlo se hace imprescindible el tratamiento con antibióticos.