Tener caries y no tratarlas, padecer flemones y no acudir al odontólogo, observar cualquier alteración en las encías o dientes y no consultar con el especialista.
Todo esto pone en peligro la salud. También está contraindicado abusar de los azúcares, sobre todo entre horas, no seguir una dieta equilibrada, fumar y descuidar los hábitos de higiene. El consejo más importante es prevenir los problemas acudiendo al especialista antes del embarazo y no saltearse los controles periódicos.